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Después Del Capitalismo: El Modernismo (Ciborgismo).

Flores, Fernando LU (2013) In El Humanista como Ingeniero III.
Abstract (Swedish)
Abstract in Spanish

Este texto responde a una necesidad izquierdista, pero de una izquierda que por razones obvias ya no se encuentra. Trata de buscar todas las respuestas; de no renunciar a una visión compleja pero global, capaz de transformase en una “guía para la acción”. Se trata de un texto con respuestas, planes, ideas claras, objetivos, convicciones. Hasta hace no muchos años, el mundo era re-conocible, lo habían explicado los grandes pensadores del siglo XIX y del XX, el marxismo y el psicoanálisis, la fenomenología, el estructuralismo, etc. Ahora bien, el estancamiento de aquel ideario empezó ya en aquellos años, pero nosotros no lo sabíamos. Luego llegaron las derrotas, las debacles, la confusión y si hoy si se... (More)
Abstract in Spanish

Este texto responde a una necesidad izquierdista, pero de una izquierda que por razones obvias ya no se encuentra. Trata de buscar todas las respuestas; de no renunciar a una visión compleja pero global, capaz de transformase en una “guía para la acción”. Se trata de un texto con respuestas, planes, ideas claras, objetivos, convicciones. Hasta hace no muchos años, el mundo era re-conocible, lo habían explicado los grandes pensadores del siglo XIX y del XX, el marxismo y el psicoanálisis, la fenomenología, el estructuralismo, etc. Ahora bien, el estancamiento de aquel ideario empezó ya en aquellos años, pero nosotros no lo sabíamos. Luego llegaron las derrotas, las debacles, la confusión y si hoy si se puede hablar de una izquierda, es de una izquierda puntual, postmodernista, impulsora de objetivos éticos puntuales, desconectados de un modelo impugnador global y excesivamente pragmática. La izquierda de hoy busca a tientas, es más empírica que nunca, tantea en las voluntades de las gentes para definir un programa político circunstancial. La izquierda de hoy es ecléctica, un poco de esto y un poco de lo otro, socialistas, capitalistas, nacionalistas, postmodernistas, etc.



Nuestro aporte es este texto es el retomar precavidamente, tanteando también nosotros, el camino del materialismo histórico que al mismo tiempo criticaremos. Nos interesa la visión marxista como “gran narrativa”, teoría con todas o casi todas las explicaciones. Nos interesa descubrir los nexos entre política y economía y entre estos y la historia. Lo hacemos a sabiendas de los fracasos anteriores, a sabiendas de que hay un discurso marxista definitivamente obsoleto; como metodología económico-política, el marxismo hace tiempo que es una tecnología rota. Sin embargo, leer a Marx es saber que tiene razón, aunque no sepamos exactamente en qué ni cómo explicarlo. ¿Cómo empezar? Empezaremos con el único tema inevitable, la teoría de las clases sociales y del desarrollo de la historia de Marx como lucha de clases, y desde esta, paso a paso, trataremos de encontrar la lógica de un discurso histórico-político enraizado en la teoría del valor del trabajo. Trataremos de producir una teoría que se construya a sí misma, con ejemplos, evidencias y porque no interrogantes también. Hace ya muchos años estudiamos el impacto del descubrimiento de América en el pensamiento y cultura europeos del siglo XVI. Entonces anticipamos nuestras dudas acerca de la importancia heurística del concepto de “clase social”, y del peso real de la llamada “lucha de clases” en los acontecimientos históricos. Pasados los años, nos afirmamos en esa convicción, creemos en cambio que son otros fenómenos los verdaderos motores de la historia. Preocupado por reafirmar la predominancia de la materia sobre la idea, Marx desestimó la importancia del conocimiento y la experiencia en el desarrollo de la historia. Trataremos de corregir esta carencia, en tanto para nuestro tiempo “digitalizado”, esta oposición ya no es problemática. En ese sentido, una de las claves de nuestra investigación será el estudio del impacto decisivo de las tecnologías informacionales, impulsadoras de una emergente ciber-sociedad.



The author of this texts belongs to a generation habituated to live with global explanations. During our youth, the future of the world was the future of democracy and socialism. We belong to a generation of “leftist” that found in Marx and Freud, phenomenology and structuralism the most important answers that made sense of the everyday world. However, the developments of events during the last sixty years, showed that our confidence was ungrounded. The depreciation of the theoretical thought accelerated in direct proportion to the development of technologies, and among them the impact of the digital developments was devastating. One of the most notable consequences of the digitalization of culture, was the depreciation of the Marxian thought, but also the less recognized depreciation of all kinds of political-economic thought. The collapse of the world created before the Second World War open for the end of the “grand narratives” and the enthronization of Postmodernism. The production of fragmentary explanations took over the historical perspective with an important influence on social and economic thought. After 60 years of postmodern thinking, we believe that the time of Postmodernism is over. Politicians and economists over the world cannot continue to produce results in small packages. The whole picture must be restituted. Of course it must be done incorporating the lessons of the past to avoid to make the same mistakes.



Postmodernism has left behind lots of scattered modernist philosophical remnants. It left a chessboard with only few pieces to work with, and in this allegory, only as references. The philosophical schools remains, but the study of them is strictly for an education in the history of ideas. The situation is aggravating since the most important works from the 1960’s and forth, (post-structuralists) deliberately have avoided obvious identity patterns. A word in Rio de la Plata’s jargon language describes this situation, cambalache, a sort of “flea market” where everything lies higgledy-piggledy. Deconstruction and the focus on differences are vital to Postmodernism. Remaining is therefore the intersections, the contrasts, shadows, and sketches. When trying to orient in such an intellectual environment, the task reminds of patching scatterings, and building with tools of eclecticism. However, we believe that is time to reconstruct instead of deconstruct, moving back to Modernism that we will describe as Cyborgism. (Less)
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author
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publishing date
type
Book/Report
publication status
published
subject
keywords
Capitalismo, Marx, Ciborgismo, Ciberidad, Teoría del Valor informacional
in
El Humanista como Ingeniero
volume
III
pages
107 pages
publisher
Lund University
ISBN
978-91-637-4328-3
language
Spanish
LU publication?
yes
id
a1ede716-0ac4-482d-bb53-5d64fbbc8a31 (old id 4250051)
alternative location
http://ssrn.com/abstract=2346717
date added to LUP
2014-01-21 15:00:04
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2016-04-16 08:40:02
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Este texto responde a una necesidad izquierdista, pero de una izquierda que por razones obvias ya no se encuentra. Trata de buscar todas las respuestas; de no renunciar a una visión compleja pero global, capaz de transformase en una “guía para la acción”. Se trata de un texto con respuestas, planes, ideas claras, objetivos, convicciones. Hasta hace no muchos años, el mundo era re-conocible, lo habían explicado los grandes pensadores del siglo XIX y del XX, el marxismo y el psicoanálisis, la fenomenología, el estructuralismo, etc. Ahora bien, el estancamiento de aquel ideario empezó ya en aquellos años, pero nosotros no lo sabíamos. Luego llegaron las derrotas, las debacles, la confusión y si hoy si se puede hablar de una izquierda, es de una izquierda puntual, postmodernista, impulsora de objetivos éticos puntuales, desconectados de un modelo impugnador global y excesivamente pragmática. La izquierda de hoy busca a tientas, es más empírica que nunca, tantea en las voluntades de las gentes para definir un programa político circunstancial. La izquierda de hoy es ecléctica, un poco de esto y un poco de lo otro, socialistas, capitalistas, nacionalistas, postmodernistas, etc.<br/><br>
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Nuestro aporte es este texto es el retomar precavidamente, tanteando también nosotros, el camino del materialismo histórico que al mismo tiempo criticaremos. Nos interesa la visión marxista como “gran narrativa”, teoría con todas o casi todas las explicaciones. Nos interesa descubrir los nexos entre política y economía y entre estos y la historia. Lo hacemos a sabiendas de los fracasos anteriores, a sabiendas de que hay un discurso marxista definitivamente obsoleto; como metodología económico-política, el marxismo hace tiempo que es una tecnología rota. Sin embargo, leer a Marx es saber que tiene razón, aunque no sepamos exactamente en qué ni cómo explicarlo. ¿Cómo empezar? Empezaremos con el único tema inevitable, la teoría de las clases sociales y del desarrollo de la historia de Marx como lucha de clases, y desde esta, paso a paso, trataremos de encontrar la lógica de un discurso histórico-político enraizado en la teoría del valor del trabajo. Trataremos de producir una teoría que se construya a sí misma, con ejemplos, evidencias y porque no interrogantes también. Hace ya muchos años estudiamos el impacto del descubrimiento de América en el pensamiento y cultura europeos del siglo XVI. Entonces anticipamos nuestras dudas acerca de la importancia heurística del concepto de “clase social”, y del peso real de la llamada “lucha de clases” en los acontecimientos históricos. Pasados los años, nos afirmamos en esa convicción, creemos en cambio que son otros fenómenos los verdaderos motores de la historia. Preocupado por reafirmar la predominancia de la materia sobre la idea, Marx desestimó la importancia del conocimiento y la experiencia en el desarrollo de la historia. Trataremos de corregir esta carencia, en tanto para nuestro tiempo “digitalizado”, esta oposición ya no es problemática. En ese sentido, una de las claves de nuestra investigación será el estudio del impacto decisivo de las tecnologías informacionales, impulsadoras de una emergente ciber-sociedad.<br/><br>
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The author of this texts belongs to a generation habituated to live with global explanations. During our youth, the future of the world was the future of democracy and socialism. We belong to a generation of “leftist” that found in Marx and Freud, phenomenology and structuralism the most important answers that made sense of the everyday world. However, the developments of events during the last sixty years, showed that our confidence was ungrounded. The depreciation of the theoretical thought accelerated in direct proportion to the development of technologies, and among them the impact of the digital developments was devastating. One of the most notable consequences of the digitalization of culture, was the depreciation of the Marxian thought, but also the less recognized depreciation of all kinds of political-economic thought. The collapse of the world created before the Second World War open for the end of the “grand narratives” and the enthronization of Postmodernism. The production of fragmentary explanations took over the historical perspective with an important influence on social and economic thought. After 60 years of postmodern thinking, we believe that the time of Postmodernism is over. Politicians and economists over the world cannot continue to produce results in small packages. The whole picture must be restituted. Of course it must be done incorporating the lessons of the past to avoid to make the same mistakes.<br/><br>
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Postmodernism has left behind lots of scattered modernist philosophical remnants. It left a chessboard with only few pieces to work with, and in this allegory, only as references. The philosophical schools remains, but the study of them is strictly for an education in the history of ideas. The situation is aggravating since the most important works from the 1960’s and forth, (post-structuralists) deliberately have avoided obvious identity patterns. A word in Rio de la Plata’s jargon language describes this situation, cambalache, a sort of “flea market” where everything lies higgledy-piggledy. Deconstruction and the focus on differences are vital to Postmodernism. Remaining is therefore the intersections, the contrasts, shadows, and sketches. When trying to orient in such an intellectual environment, the task reminds of patching scatterings, and building with tools of eclecticism. However, we believe that is time to reconstruct instead of deconstruct, moving back to Modernism that we will describe as Cyborgism.},
  author       = {Flores, Fernando},
  isbn         = {978-91-637-4328-3},
  keyword      = {Capitalismo,Marx,Ciborgismo,Ciberidad,Teoría del Valor informacional},
  language     = {spa},
  pages        = {107},
  publisher    = {Lund University},
  series       = {El Humanista como Ingeniero},
  title        = {Después Del Capitalismo: El Modernismo (Ciborgismo).},
  volume       = {III},
  year         = {2013},
}