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Siete Ensayos sobre la Libertad

Flores, Fernando LU (1996)
Abstract
Originalidad y periferia.



Existe una forma de "originalidad" que nada tiene que ver con la forma de interpretar los hechos culturales. Según esta manera de ver la cultura, lo que hace a ésta original es su carácter único, su particularidad antropológica e histórica. Del mismo modo que cada ser vivo es portador de un banco genético único, es cada forma de la cultura portadora de una herencia cultural intransferible y cuya importancia final no nos es posible decidir.



El rasgo original de la sabiduría latinoamericana es a la luz de lo dicho mas arriba, el haber surgido en condiciones históricas únicas.



Esta particularidad se expresa claramente en el contexto histórico cuando se... (More)
Originalidad y periferia.



Existe una forma de "originalidad" que nada tiene que ver con la forma de interpretar los hechos culturales. Según esta manera de ver la cultura, lo que hace a ésta original es su carácter único, su particularidad antropológica e histórica. Del mismo modo que cada ser vivo es portador de un banco genético único, es cada forma de la cultura portadora de una herencia cultural intransferible y cuya importancia final no nos es posible decidir.



El rasgo original de la sabiduría latinoamericana es a la luz de lo dicho mas arriba, el haber surgido en condiciones históricas únicas.



Esta particularidad se expresa claramente en el contexto histórico cuando se constata que la historia de una cultura es la historia de hechos simples. De esta manera podemos estar seguros de que los rasgos culturales más importantes son aquellos que se desarrollan en contacto directo con un medio. Para expresar lo dicho con ayuda de un ejemplo, digamos que aún cuando la "inteligencia" europea permaneció en Europa durante los tiempos de la conquista y la colonia, y aún cuando se supone que la dirección de estos períodos se hallaba en manos de esa inteligencia, los problemas concretos que supuso el choque cultural de la conquista, fueron resueltos por los misioneros, militares y colonos en el lugar de los hechos.



Creo que partiendo de la perspectiva que nos da la historia, podemos concluir que la prestación cultural que, en abierta lucha, lograron indígenas y conquistadores, amos y esclavos, alcanza para desarrollar alguna capacidad creativa, mas allá del valor moral que atribuyamos a esos hechos. Es solo cuestión de asignar el tiempo que sea necesario, tanto a la investigación directa de los hechos como a la tarea epistemológica de "limpiar" la historia de juicios de valor, para conseguir reunir los elementos culturales particulares.



Debemos pues descartar el uso del término "original" cuando es usado en el sentido de "mas original que", esto es, cuando es expresión de juicios de valor. Las variables que determinan una cultura son desconocidas, por lo cual una revisión siempre limitada históricamente no puede autorizar la realización de comparaciones de ese tipo. No olvidemos que el investigador de la cultura, no tiene como saber el lugar que el "ahora" ocupa en el proceso total de la cultura estudiada.



El objetivo de una historia de la cultura supone según me parece, una actividad analítica descriptiva que evite en la medida de lo posible el recurso a términos cargados de contenidos evaluativos.







Cuando "retraso" no significa lo mismo que "retardo".



Antes del período independentista y después del arribo de Colón, tuvo lugar en América el desarrollo de una vida cultural única. Del mismo modo que en Europa, esa vida cultural única descansó en manos de las ordenes religiosas y de la Iglesia. Ese período usualmente denominado "colonial" no es otro que el período de la Sociedad Indiana. Esas órdenes religiosas participaron de los acontecimientos culturales europeos con un cierto retraso. El estudio de este retraso, entendido ahora como una categoría cultural, podría darnos una idea bastante clara de la verdadera originalidad (particularidad) que caracterizó el pensamiento latinoamericano durante estos años. Se ha supuesto muchas veces que esta ruptura del ritmo originalmente marcado por Europa, supuso el desarrollo retardado de la inteligencia latinoamericana. Esta idea puede descartarse fácilmente mostrando que no se trata de un mismo fenómeno. Si se afirma que la cultura latinoamericana de entonces no era "original" sino solo una copia de la cultura europea, debemos subrayar que esta comparación supone que se asuma la cultura europea como el modelo de referencia. Sin embargo, se puede constatar que la cultura europea por ejemplo, no estuvo en condiciones directas de hacerse cargo del choque cultural que el arribo a América significara. Se puede por lo tanto invertir el enfoque y sostener que la cultura europea vivió la conquista con un cierto retraso. Los sabios misioneros en el lugar de los hechos fueron obligados por las circunstancias a confrontar la herencia cultural occidental con una forma de cultura completamente desconocida, con un tipo de hombre, con una religión, una filosofía y un lenguaje también desconocidos. En su lucha por ganar el "alma" indígena, los misioneros se vieron obligados a crear una nueva manera de pensar. Una manera de pensar que normalmente atribuimos al pensamiento europeo posterior, pero que además y con seguridad, debemos liberar de la influencia que Europa ha tenido en la filosofía antropológica latinoamericana.



Sea como sea, los europeos que participaron en la colonización de esas tierras, dejaron de ser auténticamente europeos sin darse cuenta de ello. Desde un primer momento, fueron transformados por el medio y pasaron para siempre a ser parte del nuevo escenario. Esto hizo posible la trinidad americana de indios, africanos y europeos, creando un medio ambiente cultural único en la historia y desplazando irremediablemente a Europa a un lugar retrasado en desarrollo de los acontecimientos internos. (Less)
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author
organization
publishing date
type
Book/Report
publication status
published
subject
keywords
historia de las ideas, América Latina, pensamiento latinoamericano
pages
163 pages
publisher
Asociación de Amigos del Arte Mulato Gil [Konstfören. Mulato Gil]
ISBN
91-971978-3-1
language
Spanish
LU publication?
yes
id
c3471a21-9036-4eec-b422-f86066857da6 (old id 774624)
date added to LUP
2007-12-19 12:03:41
date last changed
2016-04-16 09:19:02
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Existe una forma de "originalidad" que nada tiene que ver con la forma de interpretar los hechos culturales. Según esta manera de ver la cultura, lo que hace a ésta original es su carácter único, su particularidad antropológica e histórica. Del mismo modo que cada ser vivo es portador de un banco genético único, es cada forma de la cultura portadora de una herencia cultural intransferible y cuya importancia final no nos es posible decidir. <br/><br>
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El rasgo original de la sabiduría latinoamericana es a la luz de lo dicho mas arriba, el haber surgido en condiciones históricas únicas. <br/><br>
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Esta particularidad se expresa claramente en el contexto histórico cuando se constata que la historia de una cultura es la historia de hechos simples. De esta manera podemos estar seguros de que los rasgos culturales más importantes son aquellos que se desarrollan en contacto directo con un medio. Para expresar lo dicho con ayuda de un ejemplo, digamos que aún cuando la "inteligencia" europea permaneció en Europa durante los tiempos de la conquista y la colonia, y aún cuando se supone que la dirección de estos períodos se hallaba en manos de esa inteligencia, los problemas concretos que supuso el choque cultural de la conquista, fueron resueltos por los misioneros, militares y colonos en el lugar de los hechos. <br/><br>
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Creo que partiendo de la perspectiva que nos da la historia, podemos concluir que la prestación cultural que, en abierta lucha, lograron indígenas y conquistadores, amos y esclavos, alcanza para desarrollar alguna capacidad creativa, mas allá del valor moral que atribuyamos a esos hechos. Es solo cuestión de asignar el tiempo que sea necesario, tanto a la investigación directa de los hechos como a la tarea epistemológica de "limpiar" la historia de juicios de valor, para conseguir reunir los elementos culturales particulares. <br/><br>
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Debemos pues descartar el uso del término "original" cuando es usado en el sentido de "mas original que", esto es, cuando es expresión de juicios de valor. Las variables que determinan una cultura son desconocidas, por lo cual una revisión siempre limitada históricamente no puede autorizar la realización de comparaciones de ese tipo. No olvidemos que el investigador de la cultura, no tiene como saber el lugar que el "ahora" ocupa en el proceso total de la cultura estudiada. <br/><br>
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El objetivo de una historia de la cultura supone según me parece, una actividad analítica descriptiva que evite en la medida de lo posible el recurso a términos cargados de contenidos evaluativos. <br/><br>
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Antes del período independentista y después del arribo de Colón, tuvo lugar en América el desarrollo de una vida cultural única. Del mismo modo que en Europa, esa vida cultural única descansó en manos de las ordenes religiosas y de la Iglesia. Ese período usualmente denominado "colonial" no es otro que el período de la Sociedad Indiana. Esas órdenes religiosas participaron de los acontecimientos culturales europeos con un cierto retraso. El estudio de este retraso, entendido ahora como una categoría cultural, podría darnos una idea bastante clara de la verdadera originalidad (particularidad) que caracterizó el pensamiento latinoamericano durante estos años. Se ha supuesto muchas veces que esta ruptura del ritmo originalmente marcado por Europa, supuso el desarrollo retardado de la inteligencia latinoamericana. Esta idea puede descartarse fácilmente mostrando que no se trata de un mismo fenómeno. Si se afirma que la cultura latinoamericana de entonces no era "original" sino solo una copia de la cultura europea, debemos subrayar que esta comparación supone que se asuma la cultura europea como el modelo de referencia. Sin embargo, se puede constatar que la cultura europea por ejemplo, no estuvo en condiciones directas de hacerse cargo del choque cultural que el arribo a América significara. Se puede por lo tanto invertir el enfoque y sostener que la cultura europea vivió la conquista con un cierto retraso. Los sabios misioneros en el lugar de los hechos fueron obligados por las circunstancias a confrontar la herencia cultural occidental con una forma de cultura completamente desconocida, con un tipo de hombre, con una religión, una filosofía y un lenguaje también desconocidos. En su lucha por ganar el "alma" indígena, los misioneros se vieron obligados a crear una nueva manera de pensar. Una manera de pensar que normalmente atribuimos al pensamiento europeo posterior, pero que además y con seguridad, debemos liberar de la influencia que Europa ha tenido en la filosofía antropológica latinoamericana. <br/><br>
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Sea como sea, los europeos que participaron en la colonización de esas tierras, dejaron de ser auténticamente europeos sin darse cuenta de ello. Desde un primer momento, fueron transformados por el medio y pasaron para siempre a ser parte del nuevo escenario. Esto hizo posible la trinidad americana de indios, africanos y europeos, creando un medio ambiente cultural único en la historia y desplazando irremediablemente a Europa a un lugar retrasado en desarrollo de los acontecimientos internos.},
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